compañía, afecto y amistad con las personas mayores en soledad
konpainia, afektua eta adiskidetasuna partekatzen bakardadean dauden adineko pertsonekin
15 anos de compañía e amizade coas persoas maiores

Después de varios meses de aislamiento, los participantes de Adinkide en Donostia han vuelto a encontrarse para compartir juntos una gran tarde en compañía. Ha sido posible gracias a la jornada organizada por nuestra delegación en Euskadi, en la que unimos, desde 2017, a personas mayores y personas voluntarias con el fin de crear lazos de amistad y apoyo mutuo con los que sentirse más acompañadas y así prevenir los efectos de la soledad en la salud. 

Este primer encuentro después del Covid-19 ha sido una oportunidad para reencontrarse, volver a socializar y pasear por la playa de Ondarreta hasta el Peine del Viento. Así lo cuenta Mayte, una de las personas mayores a las que acompañamos en Donostia, que ha vuelto a subir hasta las esculturas de Chillida después de varios años. Un gran momento, tanto para ella como para todo el equipo.

 

«¡Qué suerte, madre mía! Quién me iba decir a mí hace 10 años que he estado yo aquí…». Mayte ha vuelto a un lugar muy especial para ella: el Peine del Viento

Impresiones como esta de Mayte nos hacen ver la necesidad de facilitar que las personas mayores puedan seguir realizando actividades significativas, en los lugares en los que viven, que puedan dar sentido a sus vidas y les generen nuevas ilusiones. Muchas veces se trata de acciones sencillas y desde lo cotidiano y lo cercano, pero con ello contribuimos a fortalecer el vínculo y el apego de la persona con el entorno donde ha crecido y desarrollado su vida, en línea con lo que dicen expertos como Irene Lebrusán:

«Su conversación me llevó a reflexionar sobre la importancia del apego al espacio en la vejez y cómo la identidad espacial es un elemento fundamental en la vejez […] El espacio en el que se crece y se vive, en el que socializamos y donde nos relacionamos, es muy importante en nuestra identidad. Es importante durante toda nuestra vida, pero su importancia aumenta a medida que cumplimos años…».

 

ACOMPAÑAMIENTO A DISTANCIA DURANTE EL CONFINAMIENTO

Aun así, el confinamiento y el impacto emocional que ha supuesto la pandemia han sido más llevaderos para las personas mayores gracias al apoyo del voluntariado. Durante todo este tiempo, la comunicación telefónica ha sido diaria. A pesar de la distancia marcada por el estado de alarma, lapersonas voluntarias de Adinkide han acompañado telefónicamente, incluso con videollamadas y el envío de cartas, a todas las personas mayores que acompañan tanto en residencias como en domicilios.

Soy Mayor

Solo en Donostia, han realizado más de 3200 llamadas a las personas mayores, para aportarles compañía, apoyo afectivo, momentos de distracción y evasión y estar pendientes de sus necesidades, bajo la supervisión de Leire García Roldánresponsable de desarrollo social de Adinkide en Gipuzkoa. Para ello, contamos con el apoyo de la Diputación de Gipuzkoa a través de la iniciativa Adinberri y de los ayuntamientos de Donostia, Lasarte-OriaTolosa y Pasaia.  

Al evento acudieron más de veinte mayores y voluntarios de la organización, como Pedro, Encarni, Mabel, Eliana, Pili, María, Ana, Laura, Mari Gabriel, Mª Ángeles, Eru, Amaia y Loren, entre otras. Además, estuvo presente para inmortalizar este momento tan emotivo el fotógrafo Isaac Farréque además es un colaborador habitual de Adinkide. 

GRANDES VECINOS EN EUSKADI

Las redes de apoyo desde la vecindad y la cercanía han sido importantes durante el confinamiento, como han demostrado los participantes de esta ONG. Por eso, en paralelo, Adinkide también está impulsando un programa comunitario nuevo llamado “Grandes Vecinos – Auzokide Bikainak”enfocado a recuperar las relaciones vecinales de toda la vida en los barrios en torno a las personas mayores, con el fin de prevenir la soledad y mejorar el bienestar. Desarrollado por Blanca Caballero, “Grandes Vecinos – Auzokide Bikainak ya está presente en Gipuzkoa, en coordinación con los servicios sociales y con el apoyo de las administraciones públicas y de entidades privadas como Campofrío. 

Todo esto no sería posible sin el trabajo de las personas que forman parte de esta ONG, del voluntariado y de las personas mayores. ¡Únete a Adinkide!

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