Alma y Raspita son las protagonistas de un cuento ilustrado por Carmen Guzmán y escrito por Caty Guzmán basado en la historia de la pequeña Alma, siempre acompañada de su mascota Raspita, y que narra la relación tan especial que la niña tiene con las personas mayores de su entorno, en especial sus abuelos. El proyecto va mucho más allá de la idea inicial del cuento, e incluye diferentes productos solidarios en colaboración con Grandes Amigos, como camisetas e incluso una muñeca de trapo:
“Ilustrar es provocar sensaciones”, explica la autora del cuento, Carmen Guzmán, que basa esta iniciativa en los recuerdos que tiene de las personas mayores de su familia y las historias y recuerdos que ha vivido durante su vida. “Por cada cuento que vendemos, ayudamos a acompañar a personas mayores que están solas”, explica. Con esta iniciativa, desde Gundemaro quiere concienciar a la sociedad la importancia de mostrar compañía, afecto y apoyo a quienes más lo necesitan.
“Una hora en nuestras ocupadas vidas no es nada, pero en la vida de las personas mayores, una hora de compañía supone muchísimo”
Hasta el momento, Gundemaro ha conseguido aportar 760 horas de compañía a las personas mayores que acompañamos desde Grandes Amigos. Gracias a esta colaboración solidaria, las personas mayores pueden disfrutar de nuestras actividades de apoyo y socialización, tan necesarias para mantenerse socialmente activos, algo vital para su bienestar, salud y dignidad.
¿Quiéres conseguir estos productos solidarios? Puedes hacerlo desde ya en la web almayraspita.com. Con tu ayuda, también podemos llegar a que el proyecto llegue a más gente: puedes compartir las fotografías con tus productos, incluyendo el mensaje “yo también juego con alma”.